Gastaron 40.000 dólares creyendo que habían ganado… y entonces el heredero movió una sola pieza
—No vuelvas a decir que ese coche es tuyo. Kai levantó la tarjeta obsidiana entre dos dedos y sonrió mientras todos aplaudían. A su lado, Feifei se apoyó contra su hombro como si llevara meses esperando aquel momento. En la pantalla del restaurante aparecía la cuenta: 40.000 dólares. Una cifra que ninguno de los invitados … Leer más